Descansen en paz, ellos también

Durante la pasada Golden Week estuve un par de dí­as por la prefectura de Shiga. Esta vez aproveché para visitar otro de los grandes templos de la zona, Miidera, del que os hablaré en un próximo post. Hoy os quiero mostrar lo que encontré junto a uno de los aparcamientos que hay cerca de la entrada al recinto de Miidera.

Como habréis podido adivinar se trata de un cementerio de mascotas.
Ya en alguna que otra ocasión he hablado del trato que las mascotas reciben en este paí­s durante el tiempo que están con sus dueños, pero resulta que cuando estos animalillos dejan esta vida sus dueños, en algunos casos, no solo no les olvidan sino que les rinden culto como a cualquier otro ser querido fallecido.

Nombres y más nombres de mascotas homenajeadas por sus agradecidos dueños.

La verdad es que yo nunca he tenido perro o gato, tan sólo tuve algunos canarios, alguna que otra carpa o pececillos rojos y una tortuga, mascotas que difí­cilmente marcan la vida de uno, por mucha pena que dé el perderlas. Por tanto no puedo sino tratar de comprender el vací­o que a sus dueños les puede ocasionar la muerte de uno de esos perros o gatos que llegaron a casa un dí­a siendo cachorrillos y que siempre respondieron fielmente a la voz de su amo. Sin duda ha de ser un mal trago.

La taza donde solí­a beber este pequeño, de nombre Yuutachan.

Me sorprendió ver aquel muro con los nombres de tantas mascotas y todos aquellos objetos que esos animales usaron en vida. Como si se tratase de personas sus dueños acuden al lugar con flores, colocan velas, fotos, incluso comida. Realmente no creo que la fidelidad de esos animales no merezca todo eso, me agrada ver que se ganaron el reconocimiento más humano: el de ser recordados.

5 Responses to “Descansen en paz, ellos también”

  1. フランシスコ says:

    Yo creo que muchas veces se ridiculiza esta costumbre injustamente. Un animal de compañí­a llega a ser un ingrediente importante en la vida de las personas. Es normal que se les rinda un tributo y se les quiera recordar de alguna manera.

    Un saludo y おめでとうございます por este interesante blog.

    フランシスコ。

  2. Núria says:

    En España existen cementerios para mascotas, aunque suele ser muy caro el enterrar a nuestras mascotas en estos lugares.
    Cuando mi anterior perra murió, lo que hice fue incinerarla individualmente. A los pocos dí­as me entregaron sus cenizas en una urna, que ahora está en mi casa junto a su retrato. Hay empresas que se dan este tipo de servicios. Yo, al trabajar en una clí­nica veterinaria, lo tení­a un poco más fácil.
    Mucha gente, sobre todo aquellos que no han tenido nunca animales, no entienden el afecto y cariño que se les puede llegar a tener. Mis animales son uno más de la familia, comprendiendo perfectamente que no son personas, aunque muchas veces resultan ser mejores que una persona.

  3. lironcillo says:

    A la perra de mi novio la sacrificaron hace poco, estaba muy malita la pobre. Yo no he tenido animales en casa, pero entiendo perfectamente lo que se siente cuando se van.

    Además hay gente que no tiene a nadie más que a su mascota. ¿Cómo no van a llorarles? Son de la familia también.

  4. velice says:

    Se pasa mal cuando pierdes a una mascota. Te dan mucha compañí­a especialmente si estás solo. Por lo tanto no veo mal que se les rinda tributo.

    Sin embargo, soy partidaria de la incineración o las recogidas. Incluso de lugares especialmente diseñados para ellos. El enterrarlo en cualquier lugar es nocivo y peligroso.

    PS: Sí­, he tenido mascota y se han muerto ya dos. Ahora tenermo un tercero que está más sano que yo 😛

  5. zordor says:

    Que filtros? o que usas para darle ese aspecto tan genial a las fotos? me encanta! y los marquitos! jue es que siempre me encanta el tratamiento que le das a las fotos.

    Un saludo!

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